Hace un par de dÃas tuve la oportunidad de conversar con el escritor español Antonio M. Infantes, autor del libro "El trono de Dios" (cuya sinopsis dejo al final de la entrevista); su obra es una apasionante mezcla de historia y ficción que he empezado a revisar apenas, pero que recomiendo ampliamente. Aquà pueden leer la transcripción de la entrevista:
M: Siendo Técnico en Administración, ¿Qué te motivó a cursar estudios universitarios de Historia?
A.I.:.- En realidad fue al revés. Lo mÃo es la Historia y la GeografÃa, en honor a la verdad. Lo tuve claro desde los catorce o quince años cuando tuve que decidirme por las letras estudiando bachillerato aunque, ya desde la E.G.B., era la materia que más me gustaba, en contraposición a las Matemáticas. Mi profesor de Historia en el Instituto me permitÃa, a veces, no tomar apuntes de temas importantes en sus clases, en las cuales yo me echaba sobre el pupitre y escuchaba ensimismado. Me encantaba su forma de dar clases, y él me permitÃa ciertas licencias como esa, a sabiendas de que muchos de los temas a tratar ya los dominaba, ya que años antes mis padres habÃan adquirido más de treinta volúmenes de Historia Universal, que en mayor medida, leà en lo referente a la Historia Contemporánea. El siglo XX, con sus guerras mundiales, el periodo de entreguerras y la época de la guerra frÃa, eran partes que dominaba muy bien a esa edad. Manuel, mi profesor, solÃa apoyar sus comentarios en clase preguntándome sobre una u otra cuestión al respecto, a sabiendas de que sabÃa probablemente las respuestas, haciendo que me luciera de algún modo ante los compañeros. En la facultad me ayudó incluso en algunos trabajos. Dejé la licenciatura por motivos personales y, tras dos años, decidà cursar estudios de Técnico Superior en Administración y Finanzas para obtener una titulación y desarrollarme profesionalmente. Es paradójico, ya que aún hoy dÃa, aunque no me asusten, los asientos contables y los números en general siguen sin ser materia que me seduzca.
-Antonio Manuel Infantes se presenta como autor de Thriller, Novela Histórica y Novela Negra ¿Por qué esos géneros?
Bueno, mi primera novela la escribà con la consideración de histórica, pero mi editorial la ha encuadrado en su catálogo de thrillers. En portales como Amazon, por ejemplo, aparece en las secciones del género policiaco, negro. Dejando de un lado lo anterior he de reconocer que mis futuros trabajos en perspectiva irán marcados por esas temáticas, e intentaré no escribir novelas similares en cuanto a contenido. Al menos, es algo que me he autoimpuesto.
-Como lector ¿Qué géneros prefieres?
A la hora de leer no hago distinción entre la ficción o la no ficción y, por lo general, combino lecturas de novelas históricas, de misterio y espionaje, negra y libros de historia y biografÃas. De todo ello lo que se convierte en modelo habitual de lectura es precisamente la novela histórica y de misterio.
-¿De dónde viene el interés por la escritura?
De pequeño mis padres me inscribieron en la biblioteca de mi ciudad. De ahà hasta la adolescencia compraron libros para la casa, para que yo los leyera, ya que le cogà afición a la lectura, y evitaron que cayera en la tentación de consolas, videojuegos, etc. Siempre he estado leyendo y cuando no , siempre me he visto con lápiz o bolÃgrafo en mano, escribiendo y anotando lo que se me venÃa a la cabeza, o haciendo autodefinidos. Cosas asà hacen que domines mejor el lenguaje. En los años de bachillerato empecé a escribir en los clasificadores de mis compañeros, y también participé de un periódico llamado “El Delgadito”, donde compartà con otros alumnos la experiencia de redactar artÃculos sobre el ámbito de la docencia, entrevistas a profesores, artÃculos de sociedad, etc. Yo me encargué, en sus primeros números, de una página destinada a la cultura musical que titulé “No problem” y, más tarde, me atrevà con artÃculos de opinión sobre sociedad y polÃtica en una página que denominé “El Columpio”. Es algo que recuerdo con mucho cariño. Ya en la Universidad empecé a recopilar los poemas que iba escribiendo.
-He leÃdo que también publicas bajo el pseudónimo Russell Swayzak. ¿Qué género has trabajado bajo ese nombre?
Ciertamente, aún no hay nada publicado bajo ese nombre ficticio. Al menos no del todo. Los poemas que escribÃa en la facultad los firmaba como “Ruso” Infantes. El apelativo de “Ruso” es un apodo con el que empezaron a calificarme los compañeros, por entonces. Cuando todavÃa no vislumbraba el momento de que mi primera novela fuera a publicarse, decidà –por si me lanzaba a probar con editoriales extranjeras- adoptar el pseudónimo Russell Swayzak. Se me ocurrió el nombre como homenaje al apodo de la facultad. Finalmente, mi agente me animó a perseverar en el intento de que los lectores conozcan mi faceta literaria bajo mi autorÃa real. Aún asÃ, me guardo el pseudónimo y no desdeño que, en alguna ocasión, lo utilice para comercializar algún manuscrito que no encaje en el mercado hispano, o que deba de pasar una criba de aceptación en el mercado anglófilo antes de que su temática sea aceptada por el lector en español. Ya se sabe que, muchas veces, el lector se deja llevar por un nombre extranjero en novelas de misterio antes que comprar el tÃtulo de un tal José DÃaz, por ejemplo. Siempre recuerdo una novela con la que me asombré al concluirla cuando descubrà que el autor era español, no como figuraba en la cubierta. Se trata de “La lápida templaria”, de Nicholas Wilcox. Cuando indagué, pude constatar que el autor Nicholas Wilcox era nuestro gran autor Juan Eslava Galán, de quien poseo otros libros con su autorÃa real.
-Participaste en la creación del guión para un cortometraje ¿PodrÃas hablarme un poco de eso?
Si. Siempre he sentido una especial atracción por el cine, y mi mejor amigo, José MarÃa Salas, dueño de la productora Salastudio, que es realizador de cine y video, y un gran operador de cámara de televisión, también está pensando en clave de cine la mayor parte del tiempo. Surgió un proyecto de cortometraje bajo una idea original suya. Y me pidió que hiciera mÃo también el diseño del proyecto, para lo cual me correspondÃa la escritura de un relato para convertirlo en guión técnico, a posteriori. Participé de todo ello y él se encargó del storyboard. También me atrae la interpretación. Y la propuesta era yo encarnara al personaje principal. Lo titulé “El pasaje”. Se trata de un relato de misterio y terror.
-Además de la escritura artÃstica, has experimentado con producción de contenido para medios, tanto impresos como audiovisuales ¿Cómo ha sido esa experiencia?
Gratificante. He escrito artÃculos de prensa de contenido social, perfiles históricos y/o biográficos. También he hecho locución de radio, realizando, dirigiendo y presentando durante un par de años un programa de radio sobre música rock, que es precisamente el tipo de música que escucho desde la adolescencia temprana y que me gusta. También he puesto mi voz en la locución de anuncios comerciales.
-Hablemos sobre “El trono de Dios”. La temática histórica mezclada con la ficción resulta bastante atractiva para muchos lectores ¿Cómo ha sido la receptividad del público con la obra?
Bueno, sólo puedo hablar en base a los comentarios directos de quienes han parado ha comentarme por la calle, o bien mediante mensajes directos o privados mediante las redes sociales. He recibido bastantes buenos comentarios sobre la novela. Parece que ha gustado la trama y la idea sobre la que se sustenta la novela, con sus aspectos históricos y las complejidades que encierran los personajes. Pero también, siendo sincero, he recibido un pequeño tirón de orejas. Un amigo personal, y también colega en este difÃcil mundo de la escritura, me hizo unos apuntes sobre pequeños fallos, que a simple vista no son importantes, algún fallo tipográfico o algún aspecto médico de pasada, pero que hay que tener en cuenta para no repetirlos en el futuro, aunque al ser una novela de ficción se puede jugar con algo asÃ. Fue una crÃtica constructiva, y eso es siempre de agradecer. No serÃa honesto si sólo comentase lo bueno y no confesara que al menos este amigo si detectó esos pequeños fallitos. Estoy trabajando sobre el borrador publicado para arreglarlo, en vista de que en algún momento se edite en papel. Pero, si, en general, parece que está gustando y entreteniendo, que no es más que el objetivo mÃnimo que me marco. Tampoco me voy a comparar con los grandes autores.
-¿Hacer referencias a sociedades secretas en contraposición a las instituciones religiosas supuso algún reto (dificultad y/o problema) para ti, como escritor? ¿O sueles leer sobre esa temática?
Suelo leer sobre el tema. Pero si que ha sido, no complicado en toda la dimensión de la palabra, sino sobre todo muy laborioso. He tenido que indagar en muchos detalles para poder enlazar con un sentido del orden cronológico, no solo los aspectos del cónclave para la sucesión del Papa, sino todo lo referente a las evoluciones de sociedades secretas, escindidos de tesis religiosas, asà como personajes relevantes del mundo de las ciencias ocultas, etc. Teniendo en cuenta que parte de la trama ha de ser ficcionada, el hilo conductor o esqueleto de la novela es lo que ha supuesto un mayor tiempo de elaboración. Tener referencias de las obras de otros autores ha ayudado para, cuando me he bloqueado con la idea, dar el enfoque pretendido al inicio de la escritura.
-Háblame sobre el tÃtulo, “El trono de Dios”.
El tÃtulo que pensé en un primer momento era en latÃn, “Solium Dei”, que no es más que la traducción de “El trono de Dios”. Antes de llevarla al Registro de la Propiedada Intelectual lo pensé concienzudamente y finalmente la registré como “El trono de Dios (Solium Dei)”, aunque se ha publicado sin la idea primigenia en latÃn. En cualquier caso, en las primeras páginas de crédito aparece bajo el tÃtulo la referencia de que el nombre de la novela obedece al término en latÃn. La titulé asà porque al hablar de las luchas de poder dentro de El Vaticano y, fuera de él, la posibilidad que ofrece a las grandes potencias en clave geopolÃtica de control e influencia sobre la masa de creyentes más numerosa de Europa, me pareció que la idea de disputa del cetro pontifical no era más que el reflejo de la representatividad o sÃmil ilustrativo de la figura de un rey sobre su trono. En este caso, el lugar que ocupa el Papa representa el trono del representante de Dios en la tierra. Me pareció apropiado y sugerente. Y creo que la imagen de la novela, cuyo creativo es mi gran amigo José Antonio Navas, de Sevilla, ilustra esa idea, conjugándola perfectamente con lo que el lector descubrirá en la trama. Catolicismo, paganismo, la complejidad de la sociedad irlandesa y sus creencias, y ciertos detalles que no puedo detallar para no descubrirle al posible lector las complejidades de la misma.
-Cuando decidiste publicar este libro ¿Pensaste desde el principio que serÃa un e-book? ¿Por qué?
No. Siempre he pretendido tener el libro editado en mis manos. Siempre digo que es vanidad de escritor contemplar tu obra en la estanterÃa de una librerÃa, que los lectores la puedan tocar y que se convierta en algo que forme parte del horizonte de un simbólico teclado de piano multicolor en una lÃnea de estanterÃa.
-¿Está pautado que solo se quede en formato electrónico?
Nuevamente, no. Mi agente sigue buscando una buena editorial para que la novela encuentre su hueco entre las ediciones tradicionales. Pero los tiempos han cambiado y hay muchas buenas narraciones que se perderán en el olvido. Somos muchos los que buscamos nuestro lugar en este difÃcil mundo del escritor. Mi editorial, sin ir más lejos, ofrece en digital las obras de grandes autores pero también tÃtulos de otros de quienes considera deben estar presentes para que adquieran sus propios lectores, porque estima que son de buena calidad y no merecen perderse por falta de una oportunidad. Es mi caso, según consideran, tanto mi editorial como mi agente. Y yo quiero tener como escritor a lectores que me lean. Es innegable el romanticismo del libro de toda la vida, yo mismo soy un enamorado de ello, los libros de mis estanterÃas son mi más preciado tesoro, pero que tu obra no exista, no porque no esté, sino porque nadie ha arriesgado a editarla en papel y, por ende, ningún lector pueda acceder a ella, es un triste destino para el trabajo de meses o años, un final trágico que llena el baúl de los libros olvidados.
-Para 2014 está proyectada una nueva obra tuya, ¿PodrÃas comentar un poco al respecto?
Por supuesto. Espero concluir el primer borrador para el primer trimestre de 2014. Y después comenzaremos el proceso que requiere toda creación literaria. Mi agente lo leerá, me dará sus impresiones y comenzaré a corregir, releyendo, dejándola un tiempo en el cajón, volver a releerla y corregirla nuevamente. Y asà hasta que mi agente la encuentre bien pulida para iniciar el proceso de presentación a editoriales tradicionales. Si todo va bien me gustarÃa repetir publicación para agosto o septiembre próximos, coincidiendo con el año de comercialización de “El trono de Dios”. Si es posible, claro. Y combinarla con la edición en digital, algo que se ha convertido en algo normal en estos momentos.
La nueva novela cambia de escenario. Se trata de una novela histórica que iniciará su andadura con la llegada de la Segunda República en España, en 1931. Veremos a sus personajes inmersos en la Guerra Civil, la Segunda Guerra Mundial y el exilio. La dura posguerra nos llevará hasta los dÃas finales de la dictadura. Y hasta ahà puedo contar.
-Si los lectores de este blog quieren conocer más sobre Antonio Manuel Infantes ¿Dónde pueden consultar?
Pueden usar los buscadores en internet para encontrar detalles sobre mi faceta literaria y mis publicaciones, lógicamente. En especial pueden pasar por mi Página Oficial en Facebook donde encontrarán enlaces a entrevistas como esta misma en extremedamage.blogspot.com y en otros medios de prensa escrita y digital, además de en televisión que tengo cerradas próximamente. También encontrarán en esa página todos los sitios web y sellos editoriales en la web donde acceder a la descarga de “El trono de Dios”. También pueden seguirme a través de mi cuenta oficial en Twitter.
Cuando un Papa agoniza peligran dos milenios de la doctrina de una de las instituciones más longevas de la historia de la humanidad. La continuidad de la misma se dirime entre los muros de uno de los estados más pequeños del mundo pero a la vez más poderoso, bajo la protección del Servicio Vaticano de Seguridad y la expecta ción de los gobiernos más influyentes.Un extraño grabado en un trozo de tela ligará el destino de la Orden de los Caballeros de Colón al cambio del cetro del poder de la Iglesia Católica, iniciando asà un trepidante viaje a través del misticismo de las ancestrales sociedades secretas surgidas tras las violentas discrepancias del monje humanista Barlaam di Seminara, también conocido comoel Calabrés, durante el Concilio de Constantinopla en el año 1341, y la evolución del grupo escindido de los dictados de la Iglesia de Bizancio a lo largo de los siguientes quinientos años, sumando a sus filas nuevos adeptos entre los que se encontraban importantes personajes de la sociedad de la época, atraÃdos por las ciencias ocultas, la astrologÃa y la magia
** Obra disponible en Amazon y Casa del Libro.
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